La figura de Néstor Álamo Hernández (Guía de Gran Canaria 27 de febrero de 1906 – Las Palmas de Gran Canaria 23 de marzo de 1994) es sin duda una de las más polifacéticas del siglo XX en Canarias.

Su obra por tanto abarca muchas disciplinas desde la música, la literatura, pasando por la historia, la archivística, la restauración arquitectónica, y así un largo etcétera.

Dada la importancia de su creación musical, la cuestión merece un capítulo aparte, por lo que aquí nos centraremos en su labor historiográfica y de investigación, así como de recuperación de nuestro acervo cultural.

Desde muy joven Néstor Álamo mostró ya su interés por la Historia de Canarias y en particular por la de Gran Canaria, en 1924 con 18 años de edad y bajo el auspicio de José Feo Ramos, Canónigo lectoral de la Catedral de Las Palmas, comienza a ordenar y catalogar el archivo y biblioteca del Museo Canario, bajo las órdenes de Agustín Millares Carló y del lectoral, trabajando en el Archivo de la Inquisición y Archivo Canario, tarea en la que emplea más de veinte años.

También Néstor Álamo tuvo desde muy joven inquietudes periodísticas, lo que le llevó a lo largo de su vida a escribir cientos de artículos en la prensa, ese interés le llevó a fundar en el año 1931 en Guía el semanario “ La Voz del Norte” junto a Juan García Mateos, que más tarde sería alcalde de Guía.

· En 1951 es nombrado Director conservador de la Casa de Colón.

· En 1954 es nombrado Cronista Oficial de Gran Canaria.

· En 1956 preside la comisión mixta de las Fiestas del Pino, de la cual es su creador y Mantenedor.

· En 1963 es condecorado con la orden de Comendador de número del Mérito Civil.

· En 1988 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria lo nombra “Hijo Adoptivo” y el Cabildo Insular de Gran Canaria le concede el título de “Hijo Predilecto de Gran Canaria y el Can de Plata”.

· En 1989 se le concede el Premio Canarias de Acervo Histórico y Patrimonio Cultural.

 


Hay un capítulo en la obra de Néstor Álamo que merece destacarse, y es su labor en obras arquitectónicas. Fueron muchas las obras de recuperación y creación en su intenso trabajo en el Cabildo Insular de Gran Canaria:

· Hospital “Inés Chemida” en Telde.

· Iglesia de Tara en Telde.

· Casa Museo de León y Castillo en Telde.

· Parque Teresa de Bolívar en Teror.

· Casa de los Patronos de la Virgen del Pino en Teror.

· Casa Museo Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria.

· Obras en la Iglesia de San Antonio Abad.

· Casa de Colón en las Palmas de Gran Canaria.

· Reforma de la Escuela de Maestría Industrial de la calle Canalejas en Las Palmas de Gran Canaria.

· Casa de la Cultura de Tejeda.

· Restauración del Camarín de la Virgen de Guía.

Éstas son las obras más significativas, si bien colaboró con otros municipios y promotores privados para rescatar el patrimonio histórico artístico de Gran Canaria.


Su obra de investigación histórica y literaria es muy amplia, destacar dentro de ella las siguientes:

En el semanario “La Voz del Norte” publicó entre 1931 –1934: “Crónicas de Sedeño y Escudero”; “Del juzgado y otros asuntos” y “Sátira” sobre la obra del poeta guíense Rafael Bento y Travieso.

Otras obras son:

· El Obispo Verdugo y su tiempo: el retrato que se atribuye a Goya.

· Crónica de un Siglo: 1844-1944 “El Gabinete Literario”.

· Thenesoya Vidina y otras tradiciones.

· Mi pregón de San Pedro Mártir.

· Un papelista canario del siglo XIX.

· La Perejila.

· El Almirante de la Mar Océana en Gran Canaria. A su extraordinaria obra hay que añadir, como ya indicábamos, sus artículos en la prensa, especialmente en el “Diario de Las Palmas” del que fue colaborador habitual hasta su muerte.